sábado, 16 de julio de 2016

Los maestros y el bullying: 13 tips para lograr la prevención

El acoso escolar  es un serio problema donde los maestros muchas veces tienen que enfrentarlo sin saber la manera de cómo hacerlo. Es importante que los maestros reciban un adiestramiento completo sobre todo lo relacionado a este problema para poder encararlo con éxito. A continuación se brindan 13 sugerencias para que los maestros puedan fomentar un clima de respeto y armonía en el salón de clases y en la escuela para prevenir y enfrentar el bullying:

1. Hable con sus estudiantes sobre las diferentes formas de bullying: para esto es importante que los maestros sean adiestrados sobre el tema. De esta forma los estudiantes pueden conocer como el bullying afecta a la víctima. Deben enfatizar en la promoción de la empatía y la inteligencia emocional.
2. Hagan presencia en la escuela: los estudiantes deberían ver a sus maestros en los lugares donde puede ocurrir el bullying. Para lograr esto, los maestros tienen que tener plena conciencia de que su responsabilidad va más allá de la impartición de los conocimientos académicos. Tiene que darse un cambio radical en los paradigmas con relación a este problema.
3. Los maestros deben conocer las diferencias entre los varones y las féminas sobre la manifestación del bullying: De nuevo, insistimos en la relevancia de que los maestros deben ser adiestrados para conocer y poder establecer las diferencias entre los estudiantes.
4. Enseñe a los estudiantes como detener el bullying: mediante adiestramientos los maestros aprenderán estrategias para que los observadores puedan parar el bullying.
5. Mantenga los ojos bien abiertos: los maestros deberán identificar a los líderes de la clase porque ellos pueden ayudar a identificar el problema.
6. Mantener la comunicación continua con sus estudiantes: esto incluye promover una alianza positiva en la relación maestro-estudiante para corroborar como van las cosas y poder distinguir las primeras señales del acoso escolar.
7. Trabaje con los padres: es vital orientar a los padres para crear y aumentar la concienciación y  estar apercibidos, mediante conferencias, reuniones, cartas circulares y obtener el compromiso de los padres para prevenir el problema.
8. Designe grupos de trabajos y no permita que los estudiantes elijan a sus compañeros de trabajo: Delegar esta responsabilidad en los estudiantes, abre la puerta a posibles situaciones de bullying del tipo social. Cuando los maestros son los que forman los grupos de trabajo les enseña a los estudiantes a  aprender a trabajar con diferentes personas.
9. Sea un defensor de las políticas anti-bullying: asegúrese de que conoce bien el protocolo, las cartas circulares, las reglas y las normas de la escuela.
10. Intervención rápida y consistente: cuando se presente una situación de acoso escolar, proceda a intervenir. Las Leyes, el protocolo y las políticas públicas lo apoyan para hacerlo. Si usted minimiza la situación, envía un mensaje que el bullying es algo aceptable y los estudiantes no se sentirán seguros en la escuela.
11. Hable a solas con la victima inmediatamente: dialogue inmediatamente con la víctima de acoso y haga un compromiso de que la situación se resolverá. El estudiante se sentirá seguro y aliviado. Refiera a la dirección escolar según el protocolo y recibir ayuda profesional.
12. Hable a solas con el acosador inmediatamente: no le permita que el acosador culpe a la víctima y sí que reconozca su falta. Refiera a la dirección escolar para proceder según el protocolo y que reciba ayuda profesional.

13. Brindar seguimiento continuo: los maestros podrían observar a los estudiantes en su interacción con los demás, en el salón de clases, en el patio y otras áreas dentro de la escuela. Hágales saber que tanto el acosador como la víctima pueden contar con usted. Fomente la confianza en la víctima y no demuestre resentimiento o enojo al acosador, sino demuéstrele que existe una nueva oportunidad para que sea un ser humano más sensible y empático.

domingo, 10 de julio de 2016

5 tipos de padres que promueven y empeoran el bullying.


Lidiar con el acoso escolar nunca es un asunto sencillo. La mayoría de los padres pueden apoyar a sus hijos en estas situaciones que son dolorosas y traumáticas. Cuando los padres demuestran la actitud correcta, todos salen más fortalecidos y con mayor sabiduría para afrontar las dificultades que puedan surgir en el futuro. Sin embargo, hay otros padres que no enfrentan al acoso escolar de la mejor forma, causando mayor impacto en la víctima de bullying. Tenemos que estar apercibidos de estos estilos o tipos de padres para mejorar la prevención y la intervención por parte del personal escolar. A continuación se describen los 5 tipos de padres que promueven y empeoran el bullying:
 
1. Padres adictos con el drama: son los padres que en vez de enfocarse en ayudar a su hijo a manejar y superar el acoso escolar, son los que van a las redes sociales y a los medios de comunicación para dar a conocer lo que ocurre con su hijo. Es como si le gustara la fama y el drama para llamar la atención, a costa de sus hijos. Esto tiene unas repercusiones funestas para las víctimas porque los padres no están protegiendo la privacidad de su hijo perjudicado y todo el mundo se entera de lo que pasa. Sabemos que existen casos extremos que pueden ser de conocimiento público pero no es porque los padres salgan “corriendo” a publicarlo en las redes o en la televisión.

2. Padres Elitistas: son los padres que piensan que su familia, específicamente sus hijos son mejores que los demás. Esto puede deberse a que tienen hijos aventajados académicamente o que tienen habilidades  en el área de los deportes y las artes. El efecto en los hijos es que le fomentan el narcisismo y la agresión relacional. Por otro lado, los hijos de este tipo padres van desarrollando la creencia de que son superiores a los demás, carecen de empatía, resultando en conductas potenciales de ser acosadores (bullies).

3. Padres Helicópteros: son los padres sobre protectores. Hacen todo lo posible para que sus hijos no sufran por ningún motivo. Quieren tener el control todo el tiempo para alejar a sus hijos del peligro y evitarles malas experiencias. Cuando sus hijos son acosados por otros estudiantes, estos padres, toman el dominio de la situación decidiendo lo que se tiene que hacer sin tomar en cuenta los sentimientos o las opiniones de sus hijos. Este tipo de padres, promueven que sus hijos sean blanco de ataques porque nunca le dieron las herramientas para enfrentar y manejar los conflictos por ellos mismos. Estos padres necesitan ser adiestrados sobre como fomentar en sus hijos, la autoestima, estrategias de afrontamiento y la resiliencia.

4. Padres Permisivos: Estos son los padres más “cool” del grupo porque por ejemplo, ellos son los que le entregan celulares y tabletas a sus hijos en edades tan tempranas como a los 4 años. Son los padres que le dicen sí a todas las peticiones que le hacen sus hijos. Es importante que los niños tengan experiencias con el mundo exterior pero todo debe ser de acuerdo a su etapa de desarrollo. Cuando los padres le permiten muchas libertades a sus hijos antes de tiempo, los niños no estarán maduros ni tendrán el nivel de responsabilidad suficiente, cayendo en conductas inadecuadas como  el bullying, el cyberbullying, el sexting y conductas socialmente agresivas. Las repercusiones de la actitud de estos padres es que sus hijos se criarían sin límites, llevándolos a la manifestación de conductas impropias incluyendo el acoso escolar.

5. Padres “artistas” de la Negación: Estos son los que aseguran que sus hijos nunca serán acosadores escolares. Lamentablemente cualquier estudiante puede ser un acosador en la escuela. Cuando el personal escolar descubre que un estudiante es un acosador, si  los padres no aceptan y entran en negación, perderán la oportunidad de aprender una gran lección. Esto puede trascender hacia  consecuencias más serias para su hijo en el presente y que lo acompañaran a través de toda su vida.


viernes, 1 de julio de 2016

Los estudiantes "Nerds" y el bullying

En muchas ocasiones los estudiantes que son aventajados académicamente, los que comúnmente se les conoce como los “nerds” están en mayor riesgo de ser víctimas de bullying. Así lo revela un estudio reciente de la Universidad de Purdue. Este estudio encontró que más de dos terceras partes de los estudiantes de nivel intermedio (especialmente grado 8) y que eran superdotados, sufrían más el acoso escolar que el resto de la población estudiantil. Entre las causas que pueden llevar al acoso escolar se encuentran: la envidia, los demás estudiantes los perciben como una amenaza porque sobre salen académicamente, son los preferidos de los maestros, son los primeros que consideran para participar de actividades escolares y los separan del resto de los estudiantes como si fueran muy especiales.

¿Cómo el acoso escolar o bullying impacta a este tipo de estudiantes?
Es importante aclarar que el bullying impacta a todos los estudiantes pero a los estudiantes aventajados académicamente o “nerds” los impacta de forma diferente:

1.      . Percepción de su capacidad intelectual: este grupo de estudiantes puede pensar que hay algo malo en  ellos debido a sus talentos y habilidades sobresalientes. De manera que pueden comenzar a dudar de  sus habilidades y hasta sentirse avergonzados por ser muy inteligentes.
2.      “Esconden” sus habilidades: saben que sus talentos los separan del grupo y no demuestran sus  habilidades para ser aceptados.
3.       Buscan soluciones: estos estudiantes son independientes y tienen mucha iniciativa. Si tienen que  enfrentar un episodio de bullying tratan de resolverlo por ellos mismos antes de buscar ayuda externa.
4.     .Son perfeccionistas: no les gusta cometer errores y desean que todo salga bien; esto aumenta la probabilidad de ser objeto de bullying. Por lo tanto, buscaran la forma de minimizar su perfeccionismo para evitar ser blanco de ataques.
5.      La experiencia los marca fuertemente: los estudiantes superdotados son afectados mayormente por el bullying verbal y la agresión relacional (bullying social). Un solo evento puede ser traumático, repercutiendo en síntomas de depresión y ansiedad. Tienen altas expectativas sobre ellos mismos, cuando son acosados pueden sentir que han fracasado si no afrontan adecuadamente la situación. Además, tienen mayor dificultad de sobreponerse al bullying.
6.     “Luchan” por entender el acoso escolar: por su alto sentido de justicia social, desean aprender sobre el fenómeno del bullying para detener el acoso. Sin embargo, tienen que comprender que se necesita de ayuda de profesionales especializados para enfrentar eficazmente el problema.
7.     Actitud de auto crítica: el bullying puede ser interpretado por estos estudiantes como ser un fracasado. Si ellos no pueden lidiar con el acoso, aumentaría su actitud de auto crítica, afectándolos aún más emocionalmente.
8.     Pierden interés en la escuela: Debido a que tienen problemas por ser estudiantes aventajados académicamente, empiezan a bajar las notas, estudian menos, no hacen la tarea escolar y pueden ser desertores escolares.



jueves, 16 de junio de 2016

El bullying y el cyberbullying combinados: Más dañinos que el cyberbullying solo


Recientemente la universidad de New Hampshire en los Estados Unidos, realizó un estudio con una muestra de 791 jóvenes entre 10 a 20 años de edad. Los hallazgos demostraron que el 31% fue objeto de bullying y cyberbullying; mientras que el 15% fue a través del internet y otros artefactoselectrónicos. Estos resultados destacan que siempre se trata al cyberbullying como algo aparte del bullying. Sin embargo, la realidad de estas situaciones es que muchas veces, lo que comenzó con bullying, continúa con el acoso cibernético, convirtiéndose en un doble, teniendo mayor impacto en la víctima. Un dato relevante del estudio fue que el 54% de los encuestados informó haber sido objeto del bullying tradicional. Esto sugiere mayor daño de este tipo de acoso y nos alerta sobre el riesgo de repercusiones de ser objeto de cyberbullying. No se puede negar que los niños y los adolescentes pasan mucho tiempo utilizando la tecnología y mucho menos no se puede subestimar el potencial de riesgo en los menores de edad. Por lo cual es importante que los padres sepan y eduquen a sus hijos de que en la comunicación cibernética:

1. Hablar o enviar mensajes por internet no es lo mismo que hablar cara a cara. Lo que hablen o envíen por internet, se puede difundir fácilmente, con las repercusiones que esto conlleva.
2. Lo que hagan por internet, los pueden hacer sentir desinhibidos, aumentando el potencial de insensibilidad y en muchos casos, puede aumentar la crueldad.
3. Escribir o colocar mensajes acerca de los sentimientos en el espacio virtual, puede llevar a que esas emociones escalen a un peor estado de ánimo.
4. Es muy difícil escapar de una situación de acoso en el ciberespacio, por lo tanto, explíquenle a sus hijos la importancia de apoyar a los que pasan por esta mala experiencia.
5. Es probable que el cyberbullying, tengan un impacto que el bullying tradicional. El hecho de no ser un acoso cara a cara, no quiere decir que no duela.

miércoles, 8 de junio de 2016

¡Que ningún estudiante se quede atrás!

El año pasado en Puerto Rico, el Hon. Rafael Román Meléndez, Secretario de Educación, anunció la “nueva” política pública para prevenir el bullying con la carta circular número 10 2015-2016, atemperada con la Orden Ejecutiva 2015-012. En ella establece una distinción clara para prohibir el acoso escolar hacia los estudiantes debido a su orientación sexual y por identidad de género. En la Orden Ejecutiva 2015-012, se presentan estadísticas sobre la magnitud del bullying en los estudiantes lgbt. Sin embargo, no se incluyeron las estadísticas de otros grupos de estudiantes que también sufren los efectos de este fenómeno. Se debe tener cuidado de ofrecer énfasis hacia unos grupos de estudiantes, mientras se ignoran otros, sin perder de perspectiva que también son impactados por los agravios del acoso escolar.
Recordemos que en Puerto Rico no se tienen estadísticas sobre los aspectos relacionados al bullying, incluyendo los grupos que son más acosados. En los Estados Unidos además de los datos para los estudiantes lgbt, existe evidencia contundente que los estudiantes que presentan condiciones físicas y mentales como los que tienen obesidad y los que padecen el trastorno del espectro autista (Asperger), también son afectados por el acoso escolar. De hecho, un grupo considerable de estudiantes que tienen alguna condición mental tienen roles duales en la dinámica del bullying (acosador/víctima), dejando ver la complejidad de este problema social.
Todos los estudiantes de nuestro país tienen el derecho de contar con los mecanismos adecuados que los cobijen y los amparen contra el acoso escolar. Ninguna categoría de bullying o grupo afectado puede ir por encima de otro porque estaríamos minimizando y desatendiendo a unos grupos de estudiantes que igualmente merecen prioridad de intervención. No se debe dejar de lado a otros que por sus características físicas, condiciones de salud mental, limitaciones académicas y particularidades relacionadas a la raza, país de origen o la religión, también pudieran estar siendo impactados, requiriendo similar importancia y protección con relación al maltrato entre estudiantes.

Es necesario mencionar y brindar garantías de cobertura a todo el estudiantado, sin establecer preferencias, para dar ejemplo de un acto inequívoco de justicia y de verdadera igualdad. Consideremos y actuemos dirigidos por el mejor interés de toda nuestra población estudiantil; que ningún estudiante se quede atrás en la lucha contra el bullying en Puerto Rico.

viernes, 27 de mayo de 2016

La realidad sobre los acosadores o "bullies"

En las situaciones de acoso escolar, se encuentran los estudiantes que molestan a un estudiante en específico. Estos son los acosadores o los “bullies”. No podemos establecer un perfil rígido de los estudiantes que son los agresores en el acoso escolar. Sin embargo, si podemos dejarnos llevar por unos elementos o características que son comunes en los niños o adolescentes que son “bullies”. Ellos han vivido una serie de experiencias que los han llevado  a reflejar este comportamiento violento. Existen muchas razones por las cuales algunos  niños y adolescentes intimidan a sus compañeros en la escuela. Puede ser por la vida que llevan en la casa, no están recibiendo la suficiente atención por parte de sus padres y porque están siendo impactados por cualquier problema intrafamiliar, como la violencia doméstica, maltrato,  problemas de adicción y problemas de salud mental. Algunos resuelven intimidar a otros para liberar el stress que sufren en el hogar, donde viven a diario que la forma de arreglar el conflicto  es a través de la violencia.
Los niños y adolescentes que tienen una personalidad inestable emocionalmente pueden decidir convertirse en “bullies” por la gratificación de poder que le otorga el bullying, haciendo que los otros estudiantes se sientan infelices. Si los agresores tienen problemas de aprendizaje, falta de habilidades sociales, o problemas de adaptación también pueden intimidar a los demás para sentirse mejor acerca de su propia situación personal. En estos casos especialmente, la intervención y ayuda de un psicólogo especialista en acoso escolar es  fundamental. A veces, la razón del comportamiento de los “bullies” se debe a que está siendo atacado por otros “bullies” y como forma de afrontamiento, intimida a otros. Esta es una forma común de que el ciclo de la intimidación continúe y que los estudiantes que normalmente no intimidan a otros empiecen a hacerlo.  En este caso, los padres deben concentrarse en detener el ciclo de intimidación. La razón que subyace a la conducta de los estudiantes acosadores es clave para lograr detener este tipo de comportamiento. Por lo cual, los padres pueden enseñar a sus hijos formas positivas de lidiar con los problemas y el estrés para que no tenga que utilizar la intimidación y el maltrato hacia sus compañeros de escuela.
Generalmente, los acosadores tienen una manera de ser provocativa e intimidante. Poseen un modelo agresivo en la resolución de conflictos, presentan dificultad para ponerse en el lugar del otro, viven una relación familiar poco afectiva, y tiene muy poca empatía. No saben perder, pueden maltratar a los animales, son impulsivos, muy poco tolerantes y también son vengativos. Los acosadores pueden llegar  a aprovecharse de los estudiantes más pequeños, robándole sus pertenencias. Los “bullies” mienten constantemente. Cuando se les confronta suelen victimizarse y culpar a los demás. Se burlan de los demás, les desagrada participar de las actividades de la familia, incluso las repudian. No tienen límites, pueden ser groseros y retadores, son poco considerados llegando a ser obstinados, no logran ser empáticos. Según los expertos, un niño puede ser autor de bullying cuando sólo espera y quiere que hagan siempre su voluntad, cuando le gusta probar la sensación de poder, cuando no se siente bien o no disfruta con otros niños.

El hogar es el primer centro de aprendizaje sobre cómo nos comportamos en el mundo y todo lo que sucede en ella repercute en nuestra personalidad. La mayor parte de nuestra forma de ser se desarrolla cuando somos pequeños. Es muy común encontrar niños y adolescentes que son acosadores, que proceden de familias donde el padre está ausente, aunque viva en el hogar. Esto confirma lo que indican varios estudios en relación a que los acosadores también provienen de familias cuya estructura se encuentra intacta. Es imprescindible que los padres y encargados de los acosadores o “bullies” procuren para sus hijos, la intervención interdisciplinaria con profesionales de la salud mental y del área escolar. Recordemos que los niños y adolescentes que demuestran un comportamiento constante de intimidación, hostigamiento y violencia no solo reflejan consecuencias adversas inmediatas a todo nuestro entorno, sino que también, éstos son los posibles delincuentes del mañana.  

lunes, 2 de mayo de 2016

"Todo es bullying y nada es bullying"

En la actualidad, con tantos adelantos en la tecnología, donde la información está al alcance de un teclado y con el fenómeno de la globalización, todavía existe mucha confución sobre el concepto de acoso escolar o bullying. Por eso, "todo es bullying o nada es bullying". Al generalizar este término que tiene repercusiones muy serias, caemos inevitablemente en la trivialización y tomamos este asunto superficialmente. He visto como a situaciones entre adultos, el rápido diagnóstico o con una actitud de broma, se suele decir que tal o cual persona es víctima de bullying. Peor aún es, cuando se cumplen los criterios para establecer el acoso escolar y se niega o se pasa por alto el asunto. En esta y otras situaciones, el análisis puede deberse a episodios de violencia, violencia doméstica, maltrato institucional, acoso laboral o mobbing, entre otras manifestaciones de violencia. Como repaso, el acoso escolar es cuando un estudiante es objeto de hostigamiento, intimidación y abuso por parte de uno o varios estudiantes, por un periodo de tiempo y donde la víctima no tiene manera de defenderse por la existencia de un desbalance de poder o fuerza. Aunque en otras expresiones de violencia, puede existir un patrón y una dinámica de desigualdad de fuerza o poder, es menester nombrar a cada situación con el concepto correcto. Les exhorto a evitar una mirada minimizada o reduccionista del acoso escolar y no trivializar esta lamentable situación.